Descripción
MONTEJO, EUGENIO//EDITORIAL PRETEXTOS//GENERAL
También sin meditar suelen los árboles
tener claro su fin. Como cada materia
guarda memoria de su nada póstuma.
No es preciso pensar para decirse
–cada cual a sí mismo– adiós por dentro.
Con ver las hojas en otoño basta;
con ver la tierra allá a lo lejos, roja,
flotando en el abismo sin nosotros,
se aprende casi todo…






