Descripción
VILLACÍS, EFRAÍN//EDITORES ECUATORIANOS//NARRATIVA ECUATORIANA
Desde un piso alquilado frente al parque Inglés (en el norte de Quito), bajo una lluvia incesante, Ignacio Rudo evoca múltiples pasajes de su vida (eróticos, melancólicos, cómicos, violentos o esperpénticos) y repasa sus lecturas en una suerte de larga confesión y carta de amor a Amelia. La terraza vacía es el escenario físico y existencial de un entramado de confidencias palpitantes, vívidas, fruto de una genuina -y por momentos extrema- experiencia corporal, intelectual y emocional escritas con una prosa poética -y con frecuencia descarnada.
Estamos ante un contador "lenguaraz" (como llama Vargas Llosa al narrador de Los Miserables), que no se guarda nada, que se deleita en la descripción y en el detalle como todo fetichista letrado y enamorado. Personajes de la ciudad áspera y cotidiana enfrentados a situaciones límite conviven con otros invitados al recuerdo – venidos del arte y la literatura- en un laberinto de espectros y reflejos de cuño barroco. Esta proliferación de historias contadas con una velocidad lenta, morosa -otro signo de su filiación barroca- se bifurcan y entrecruzan en el tiempo-espacio ficcional haciendo del acto mismo de contar, de recontar, el eje de la ficción.
Con su tercera novela Efraín Villacís refrenda su particular y potente estilo del exceso, del derroche adjetival y vital, donde las voces cultas y callejeras caminan por la misma vereda inflamable y nocturna.






